La muy trillada frase de que la imagen lo es todo se aplica a la perfección sobre todo cuando se trata de ofrecer servicios por la red: ventas, coaching, mercadeo, entre otros. De acuerdo a quién se elija como cliente potencial es la forma de ofrecerlo, esto es, antes de ofrecer el servicio es fundamental determinar qué tipo de personas son el objetivo de la campaña.
La fase de exploración es el primer escalón del proceso de venta y consiste en la búsqueda de usuarios en perspectiva; es decir, los que todavía no son clientes de la compañía pero que tienen enormes posibilidades de serlo.
Luego de identificar a los clientes en perspectiva se les da una "calificación" individual para definir su trascendencia de acuerdo a su potencial de compra y el nivel de preferencia que exige de parte de la compañía y/o el vendedor.
Luego de calificar a los clientes en perspectiva se elabora una lista donde son ordenados en función a su trascendencia y prioridad. Así, se ingresa a la fase de acercamiento previo, que se basa en la obtención de información más ajustada a las particularidades de cada cliente.
Además, se necesita la planificación de una entrada que atraiga la atención del cliente, las preguntas que mantendrán su interés, los aspectos que despertarán su deseo, las respuestas a probables preguntas u objeciones y la forma en la que puede efectuarse el cierre induciendo a la acción de comprar.
Finalmente, el cierre de venta ya no constituye una tarea que se deja al final de la presentación. En la actualidad, el cierre debe efectuarse ni bien haya una señal de compra por parte del cliente, y eso puede suceder inclusive al principio de la presentación. Si te atrae conocer más acerca del tema, nada más conveniente que hacer un curso de marketing y ventas.